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Powering Europe: wind energy and the electricity grid

La Asociación Europea de Energía Eólica concluye en este informe que no existen grandes barreras técnicas, y sí cuantiosos beneficios económicos, en la integración a gran escala de la energía eólica (libre de combustible y emisiones) en la red eléctrica europea.

El informe identifica la infraestructura y los mercados como las dos barreras principales para aumentar considerablemente el peso de la energía eólica en el suministro eléctrico de Europa.

En este sentido, Europa necesita ampliar, actualizar e interconectar mejor sus redes eléctricas, así como favorecer una competencia real y efectiva en un verdadero mercado único europeo de energía eléctrica.

De acuerdo con este informe, los beneficios económicos de crear un mercado único de electricidad y de mejorar las infraestructuras son cuantiosos. Los beneficios de una red mejor interconectada incluyen una reducción anual de 1.500 millones de euros en los costes operativos totales de la generación eléctrica, como consecuencia de una mayor disponibilidad de toda la capacidad de generación. El beneficio de integrar 256 GW de potencia eólica en las redes europeas para 2020, comparado con un crecimiento nulo de la de la capacidad de generación eólica, consistiría en un ahorro de 41.700 millones de euros al año en los costes de la electricidad. Esto constituye un efecto de "orden de mérito" de 11 € por cada MWh producido, no sólo por los generados mediante turbinas eólicas. Y si los mercados eléctricos funcionan, éste ahorro podría ser trasladado a los consumidores.

La infraestructura de redes eléctricas necesaria para acomodar grandes cantidades, crecientes, de energías renovables y crear una competencia efectiva en un mercado eléctrico único incluye la creación de una nueva red marina en los mares del norte (Mar del Norte, Msr de Irlanda y Mar Báltico) así como la mejora de las interconexiones eléctricas a lo largo de la Europa continental (principalmente entre España y Francia, pero también entre Alemania y sus vecinos, a través de los Alpes, y en el este y sudeste europeos).

Los cables HVDC son, según este informe, una atractiva opción tecnológica para las super-autopistas eléctricas de larga distancia, como la red marina necesaria en un futuro próximo.

El presente estudio afirma que la flexibilidad debe ser una característica fundamental de los sistemas eléctricos europeos del futuro. Esto significa que la generación eléctrica deberá ser más flexible, para tener en cuenta fuentes de energía variables, como la eólica y la solar. Se necesitan redes inteligentes que permitan la gestión de la demanda, así como una gestión mejorada de la oferta. Las grandes redes nacionales deben estar mejor interconectadas. el informe muestra cómo Dinamarca, Alemania, España, Irlanda y los Países Bajos están gestionando sus sistemas eléctricos mucho más flexiblemente que en el pasado.

Fecha de publicación: 
Lun, 6 Dic 2010